Para comenzar debes adquirir un par de lentes, una convexa grande y una cóncava pequeña. Convexos son mas gruesos en el centro que en el borde (por ejemplo: lupas), mientras que los cóncavos son mas delgados en el centro. La mejor combinación de lentes es una convexa de baja potencia y una cóncava mas poderosa. Para el cuerpo del telescopio se recomienda dos tubos de cartón, el objetivo es deslizar uno dentro de otro, así que uno tiene que tener mayor diámetro.
Volviendo al espacio perfecto entre las lentes, tienes que juntar los dos tubos, deslizando uno dentro de otro hasta que la distancia entre las lentes sea el doble que la medición anterior. Asegúrate de que las lentes se alinean, los centros deben estar en el centro de los tubos y las lentes paralelas entre si.